Nunca me considere una niña normal. La primera vez que le dije a mi madre "no esperes que abandone el nido de la mano de un cabrón" tenía 16 años. Ella lloro semanas pensando que su única hija no saldría de la casa vistiendo de blanco.
Tengo 24 años, acabo de regresar de un viaje largo, largo y siento que aun no me hallo. Por segunda vez intento terminar la Licenciatura en publicidad y mis amigos del medio dicen que tengo el síndrome de Estocolmo. Escribo cuentos cursis y sangrientos. Me gusta sentarme a ver la gente pasar, comprar ropa rara en las baratas y tomar té de manzanilla y menta antes de dormir. Creo que a mi muy corta vida he tenido la fortuna de haber vivido muchas cosas antes de tiempo y me emociona el pensar en todas las que me falta por vivir.
Tengo mañas, tengo sueños, tengo unas ganas terribles de vivir cada momentito, con sus respectivas buenas y malas.Tengo una alacena llena de muchísimos recuerdos. Una de las cosas más chingonas de vivir lejos es que tienes todo el tiempo para pensar, de extrañar, de valorar todo.
Puedo culpar a mi mama por haber hecho de mí una extraña mescolanza, haberme educado entre revistas Cosmo y cursos de programación neurolingüística. Digamos que no dejo de buscar el romper paradigmas, ni cuando escojo que barniz y que zapatos ponerme.
Hago responsable a mi padre por haberme inculcado el que todos somos iguales, que no existe pretexto suficiente para hacer la diferencia. Que en un pleito en alguien siempre debe caber la cordura y ese alguien es quien tiene todas las de ganar por dar el primer paso para abrir el dialogo.
Me puede enloquecer disfrutar del sol a las 4 de la tarde, las aguas de limón, los algodones de azucar, los tacos de carnitas, jugar las canicas en la feria, los circos de pueblito. Lo romántico que pueden resultar 2 horas en el pinche tráfico cuando las pasas con la persona con la que mas quieres en la vida.
AMO los besos largos, las buenas pelis, los cuentos de mi mejor amigo, irme de tragos los miércoles con mi madre. Ver a mi sobrinita de 9 meses reírse y muy en el fondo pensar que sabe mis secretos y se burla de mí por dejar que los problemas se me hagan grandotes.
Hay veces que mi cerebro empieza a trabajar a las 11 de la noche y ando con los ojos pelones hasta las 6 de la mañana escribiendo, soñando, escuchando música feliz y tratando de resolver el dilema en cuestión. Siempre hay un dilema, siempre pasa algo en mi vida que me hace bolas la cabeza.
Ronco solo cuando estoy borracha, o al menos eso pienso. Tengo la nariz chueca y eso no me deja respirar bien. Tal vez por eso no me llega suficiente oxigeno al cerebro y hago las cosas mal. Me enojo y grito bien fácil, pero a los 5 minutos se me olvida.
Me rio cuando estoy solita, sonrio mucho más cuando estoy enamorada y se me nubla todo, entro en cierto coma de estupidez.
Me encanta la habilidad que tengo de ver en las cosas otra función diferente a su propósito. Un alfiler muchas veces sirve de clavo, el masking tape de brassiere, los chicles como pasta y cepillo de dientes. Un empujón para dar un abrazo. Una borrachera como pretexto para quedarte despierto con tus amigos para ver el amanecer.
Cuando camino cuento mis pasos, a veces me distraigo, se me olvida en que numero iba y empiezo de nuevo a contar. Muchas veces me detengo a preguntarme como no camine hacia otro lado y me permití llegar más lejos. Hay veces en las que yo solita me pongo trabas.
Pienso mucho, pienso dos, tres veces. Pienso de más y eso no me gusta. Cuando pienso tanto me abrumo y pierdo el foco de lo importante. Creo que todo es importante y no me enfoco en los detallitos. Odio pensar demasiado.
Dejar ir es bien difícil, hacerte a la idea de un final. También representa un nuevo comienzo, un nuevo reto, la oportunidad de empezar otra vez y hacer las cosas de otra manera. Borrar los si yo hubiera...
Me gusta la fiesta, me gusta bailar. Me gustan los tragos, a veces los tragos se me pasan, no soy mala copa, pero soy borracha sentimental, es inevitable vomitar cuando tengo pedos de amor. No me gusta que me vean mal, soy borracha polite.
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Soy muchas cosas, soy niña, soy mujer, soy vehículo, soy mediadora, soy creadora de sueños, soy apática. Soy viajera, soy raíces. Soy débil, soy fuerte, soy chillona. Soy cabrona, soy visceral, soy analítica, soy observadora, soy participe. Soy hoy, soy ayer y soy el mañana. Soy delicada, soy ruda, soy romántica, soy tierna. Soy una puta, soy una dama. Soy una más, soy la única. Soy todo. Soy una oportunidad de demostrar que las cosas no siempre son como la gente dice que deben ser y se puede ser feliz. Soy una parte mínima, chiquitita del universo que es mágico, que es infinito que es todo y de repente es nada.
4 comments:
Eres Fan, eres la onda.
I(HEART)YOU AMIBICONTAGIOSO
Si te sigues preguntando quién eres después de todo esto, lo tomaría como algo completamente normal, y después volvería a leer esto una y otra vez.
Te amo en cada una de las líneas de este pinche texto amiga, eres bellísima.
seguro lo seguire haciendo... seguro seguiras siendo parte de la historia.
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